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Primera jornada de la recreación del Alistamiento que D. Pedro Menéndez de Avilés realizó por las calles de la Villa

La comitiva, a ritmo de tambor , partió de Jovellanos con cierto retraso sobre lo previsto, cosas de la Edad Moderna. El grupo comenzó a andar cuando Menéndez alzó la voz: «Marchad». Y así hasta El Parche, donde el pregonero leyó un bando con la encomienda del Rey al marino, que sigue su ruta por Avilés para recabar apoyos y emprender ruta.

Por eso, no tuvo reparos en reunirse primero con los madereros para solicitar su colaboración en su dura empresa. Conversó con ellos en el parque del Carbayedo, con Alonso de Cortázar y Juan Castaño, a los que pidió «proveer de madera a los astilleros de ribera para la conquista de La Florida» en la primera de las recreaciones históricas del alistamiento, que congregó a decenas de avilesinos, desde su salida en la calle Jovellanos hasta El Carbayedo.

El marino no tuvo reparos en encomendarles al almirante Esteban de Las Alas «que llega a puerto mañana –por hoy–» para satisfacer sus demandas. Todo porque habían solicitado serradores «de otras villas» porque en Avilés no había suficientes. Menéndez atendió además otra petición que le realizó Castaño: que los serradores trabajasen junto a los carpinteros de ribera. «Bien me parece», respondió el marino al que el rey Felipe II le había encomendado surcar el Atlántico en la nave San Pelayo. Tras haber solucionado las demandas de los madereros, Diego Acevedo, que había sido enrolado en una nao de Hernando de Soto rumbo a La Florida entró en escena. «Non vayades mi general», le espetó. «Moriréis todos», añadió dirigiéndose a Pedro Menéndez, que antes había hablado con «filanderas» y «texedoras» para proveer a la tripulación de ropajes «de acuerdo a la ordenanza».

 

FUENTE: La Nueva España.

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