Aportaciones de Pedro Menéndez a los navios de la segunda mitad del siglo XVI
Los ocho barcos que se han reconstruido gracias a la pericia de Máximo Agudo Mangas, maquetista de reconocido prestigio, constituyen una muestra muy representativa de las embarcaciones de las que se sirvió Pedro Menéndez para acometer las empresas que la Corona le asignó.
Para la creación de estos modelos se han consultado cientos de documentos de época, descripciones realizadas por el propio Pedro Menéndez, relatos y noticias que provienen de cronistas, capitanes que sirvieron a sus órdenes, carpinteros de ribera y de sus colaboradores. Todos los barcos han sido reproducidos a escala, desde el bergantín, de un tonelaje cercano al que fue su primera embarcación; la nao, que es del tipo de las que él propuso que debían engrosar la flota de Indias en el memorial ya mencionado del 56; el galeón agalerado, en cuyo diseño participó personalmente, o el galeón, que es del porte del “San Pelayo”, el navío más reconocido con el que surcó las aguas, es este caso hacia la Florida.
En cuanto a la terminología, hemos seleccionado los nombres más usuales. A este respecto se debe considerar que, si bien algunas de las denominaciones se han mantenido con el tiempo, otras han desaparecido; que hay naves a las que se refieren con más de un nombre, y que otros términos sirven para designar a más de un tipo dependiendo de quién escriba sobre el tema, especialmente si no era o es especialista en la materia.
Pedro Menéndez, como hemos visto, destacó por su activa participación en el diseño de las embarcaciones de las que se habría de servir. Con el propósito de mostrar la complejidad de la materia, pudimos contar con el modelo de un galeón de mediados del siglo XVII, cuya sección nos permite ver el interior de la arquitectura de estos navíos, que comenzaron a desarrollarse en la época de nuestro personaje.
Sin embargo, no podíamos dejar de referenciar una pieza que, aunque finalmente no pudo ser incluida en la exposición por razones de su estado de conservación, entendíamos que era esencial, la conocida como “Nao de Utrera”.
Este modelo de embarcación es en realidad un exvoto, ofrenda de tipo religioso, que un personaje anónimo supuestamente construyó de manera fiel al barco en que navegaba, y que entren el santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Utrera (Sevilla).
Puede que, en señal de agradecimiento, o puede que tan sólo pidiendo protección para el futuro. La pieza original databa de mediados del siglo XVI y, aunque se perdió, por fortuna, en 1931- ] Julio Guillén, quien la había estudiado en profundidad, había encargado una reproducción exacta, constituyendo un ejemplo único de nao cantábrica del periodo, o proto-galeón, como la definen otros.
Sin embargo, nuestro interés por esta maqueta va mucho lejos. El capellán de la expedición a la Florida, Francisco López de Mendoza Grajales, en su relato del viaje que presentaremos adelante, narra que justo cuando habían alcanzado la costa del continente americano se encontraron con un grupo de naos francesas. Estas poseían ventaja, pues las naves españolas venían bastante dañadas de las tormentas sufridas desde su partida de Cádiz. Por lo que los marineros, atemorizados, precisamente se encomendaron a esta advocación mariana andaluza, para que les proporcionara un poco de viento que les permitiese huir del enemigo. Y la Virgen de Consolación obró el milagro.
Las ocho naves que nos ocupan son las siguientes:
BERGANTÍN:
Eslora 11m.
Manga:3.4 m
Uso: Exploración, transporte de provisiones y correo entre barcos y poblaciones
GALEOTA:
Eslora 21m.
Manga:4.5 m
Uso: Eran extremadamente ligeras y veloces y se empleaban como patrulleras. También se utilizaban para rodear a las flotas enemigas y abordar a los barcos dañados.
ZABRA:
Eslora 25m.
Manga:8.6 m
Uso: Eran ligeras, fuertes y veloces y se empleaban para exploración tanto en la costa como en los ríos. También se emplearon como guardacostas, para el espionaje y para perseguir barcos piratas.
FRAGATA:
Eslora 24m.
Manga:7.8 m
Uso: Eran barcos de guerra y servían como escolta, exploradores para combatir la piratería.
GALEÓN AGALERADO:
Eslora 44 m.
Manga:12,5 m
Uso: Pedro Menéndez lo diseñó como una mezcla de Galera y Galeón. Se utilizaba para capturar corsarios y piratas en América.
NAO:
Eslora 25 m.
Manga:7,5 m
Uso: Transporte de mercancías. Se mantenían en medio de las flotas de Indias, aunque en caso de necesidad podían armarse.
URCA:
Eslora 27,6 m.
Manga:8,91 m
Uso: Destinadas al comercio y especialmente pensadas para llevar el máximo de materiales posible. Tenían el fondo plano.
GALEÓN:
Eslora 36,5 m.
Manga:8,91 m
Uso: Era el centro de operaciones de la flota, desde donde el capitán daba las órdenes.
FUENTE: “El Señor de la Mar Pedro Menéndez de Avilés”. (Ramón Vega Piniella y Hugo Vázquez Bravo)

